quinta-feira, 23 de outubro de 2008

Y sí, acá está el diez...

Alex, la gran figura, demostró por qué se quedó con el número. Fueron dos misiles, dos zapatazos preciosos, justos, que definieron el partido. El, Alex, el hombre de la 10, fue sin dudas la llave, la figura, el responsable de que Boca se vaya de Porto Alegre con un resultado con gusto amargo.En el primer gol, la pelota picó antes de la estirada de García y eso favoreció su remate. En el segundo, su tiro fue fuerte, aunque hubo cierta responsabilidad del arquero. Al fin, dos puñales que vencieron la resistencia de Boca. Y que opacaron a D'Alessandro.Cuando el argentino llegó al Inter se había armado una polémica por quién llevaría la 10. Alex no la quiso largar y ayer demostró por qué. El ex River y San Lorenzo, igual, aportó lo suyo: dos tiros libres (uno se lo sacó García, el otro se fue alto) y un tiro que, previo roce en Chávez, pegó en el travesaño. Igual, juntos, son una sociedad de cuidado para la revancha.porto alegre (enviado de Olé).

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